Ergonomía visual en el trabajo

Tomar medidas para evitar futuros daños en nuestra visión es esencial para quienes usan ordenador a diario

La sobreexposición de nuestros ojos a pantallas hace que la ergonomía visual sea cada vez más importante en nuestra sociedad. Tomar medidas para evitar molestias y posibles daños en la visión es esencial para todos aquellos puestos que requieren un uso intensivo del ordenador, ya sea en oficina, teletrabajo o estudio.

Además de cuidar la postura corporal, también debemos prestar atención a la distancia de la pantalla, la iluminación, los descansos visuales y la altura del monitor. Todos estos factores influyen directamente en nuestro confort visual y en la forma en que trabajamos durante la jornada.

Cómo cuidarse en el trabajo

¿Qué es la ergonomía?

La ergonomía es el estudio del comportamiento humano, nuestras habilidades, limitaciones y otras características, enfocado a diseñar elementos, herramientas, máquinas, sistemas o tareas que permitan crear ambientes seguros, cómodos y funcionales para las personas.

Aplicada al entorno laboral, la ergonomía busca que el puesto de trabajo se adapte al usuario y no al revés. Esto incluye la silla, la mesa, la pantalla, la iluminación, los accesorios y los hábitos posturales que mantenemos durante la jornada.

La ergonomía promueve y requiere un enfoque multidisciplinar para su aplicación. Por ello, puede englobar conocimientos de áreas como la biología, la antropología, la psicología, la ingeniería, la fisiología, la estadística, la medicina ocupacional, la anatomía, el diseño industrial y la optometría.

Infografía de ergonomía en oficina, muestra postura, mobiliario y consejos para mejorar la comodidad laboral.

Si quieres profundizar más en este concepto, puedes consultar nuestra guía sobre qué es la ergonomía en el trabajo, donde explicamos cómo influye en la salud, el confort y la productividad diaria.

Antes de diseñar o adaptar un puesto de trabajo, todos los elementos deberían evaluarse para detectar posibles mejoras. Sin embargo, en muchos casos la ergonomía se aplica de forma reactiva, es decir, cuando ya han aparecido molestias, fatiga o problemas derivados de un mal uso del espacio laboral.

Lo ideal es anticiparse. Ajustar correctamente el monitor, elegir una silla adecuada, colocar bien el teclado y controlar la iluminación puede ayudar a prevenir molestias antes de que se conviertan en un problema recurrente.

Higiene visual en el puesto de trabajo

Ergonomía visual

La ergonomía visual es la parte de la ergonomía que se centra en mejorar todos los aspectos del puesto de trabajo que afectan a la visión. Esto incluye la distancia entre los ojos y la pantalla, la altura del monitor, el brillo, los reflejos, la iluminación ambiental y los descansos visuales.

Debido al uso continuo de ordenadores, móviles y pantallas, la ergonomía visual es un aspecto que las empresas y los trabajadores deben tener cada vez más en cuenta. Proteger la salud visual ayuda a mejorar el bienestar general, reduce la fatiga y puede repercutir positivamente en el rendimiento diario.

Una pantalla demasiado baja, demasiado cerca o mal orientada no solo afecta a los ojos. También puede provocar que inclinemos el cuello, adelantemos la cabeza o forcemos los hombros. Por eso, en muchos puestos de trabajo resulta útil emplear soportes para monitor, ya que permiten elevar la pantalla y colocarla a una altura más cómoda.

Al desarrollar una estrategia para mejorar y proteger la ergonomía visual, estos pasos ayudan a organizar mejor la prevención en el puesto de trabajo:

01. Identificar amenazas para la visión
Reflejos, pantallas mal colocadas, iluminación deficiente o jornadas prolongadas sin descansos.

02. Definir el equipo necesario
Soportes de monitor, filtros, iluminación adecuada o accesorios ergonómicos.

03. Detectar a las personas expuestas
Trabajadores que realizan tareas prolongadas frente a pantallas o en espacios con mala iluminación.

04. Disminuir el riesgo
Aplicar ajustes en el puesto de trabajo para reducir molestias visuales.

05. Asignar el equipamiento adecuado
Adaptar cada recurso a las necesidades de cada persona y de su espacio laboral.

06. Proporcionar formación general
Fomentar hábitos visuales saludables durante la jornada.

07. Ofrecer recomendaciones específicas
Adaptar las pautas según el área de trabajo, tipo de tarea y pantallas utilizadas.

08. Revisar y evaluar el programa
Comprobar periódicamente si existen nuevas necesidades o mejoras posibles.

Persona en silla de oficina frotándose los ojos, sensación de fatiga o estrés.

Síntomas de tener una mala ergonomía visual

Tener una mala ergonomía visual puede provocar diversos síntomas que afectan tanto a la salud de los ojos como al bienestar general. Estos síntomas aparecen cuando la vista está sometida a condiciones poco adecuadas para realizar tareas visuales, como trabajar frente a una pantalla, leer documentos digitales o exponerse a una iluminación incorrecta durante periodos prolongados.

Uno de los problemas más comunes es la fatiga visual, también conocida como astenopia. Este trastorno se presenta como una sensación de cansancio en los ojos, acompañada de pesadez, ardor, picor o dificultad para mantener la concentración. Quienes la padecen suelen frotarse los ojos o cerrar los párpados con frecuencia para intentar aliviar el malestar.

Persona aplicándose colirio en los ojos en un entorno de oficina con escritorio y computadora

Otro síntoma frecuente es la sequedad ocular, causada en muchos casos por el hábito inconsciente de parpadear menos al mirar fijamente una pantalla. Esto puede generar irritación, enrojecimiento y la sensación incómoda de tener arenilla en los ojos.

La mala ergonomía visual también puede desencadenar dolores de cabeza, especialmente en la frente y alrededor de los ojos, debido al esfuerzo constante por enfocar. Estos dolores pueden agravarse si la pantalla está demasiado cerca, si el tamaño del texto es pequeño o si existen reflejos sobre el monitor.

Persona sosteniéndose el cuello con expresión de dolor en oficina

A estos síntomas se pueden sumar molestias en otras partes del cuerpo, como cuello y hombros. Esto ocurre porque una mala posición visual suele llevarnos a adoptar posturas incorrectas para compensar la incomodidad: acercar la cabeza a la pantalla, inclinar el cuello o encorvar la espalda.

Además, la exposición prolongada a pantallas puede afectar al descanso, especialmente cuando se utilizan dispositivos digitales durante las últimas horas del día. La luz de las pantallas y el esfuerzo visual acumulado pueden alterar la sensación de descanso y dificultar la desconexión.

Todo esto afecta no solo a la salud física, sino también a la capacidad de atención y productividad. Las personas con una mala ergonomía visual suelen experimentar menor concentración, más cansancio y una sensación de esfuerzo constante en tareas que requieren atención visual continuada.

Postura neutral frente al ordenador

Consejos de ergonomía visual

Una de las formas más eficaces de disminuir el riesgo de molestias visuales es instruir a las personas sobre el uso ergonómico del ordenador. Esta es una de las herramientas más utilizadas en el trabajo de oficina y, sin embargo, no siempre se utiliza de forma correcta.

Los expertos en ergonomía suelen recomendar trabajar en una postura neutral para minimizar el riesgo de molestias. Esta postura no solo protege la espalda y el cuello, también facilita una mejor relación entre los ojos, la pantalla, el teclado y la iluminación del entorno.

Además, si quieres ampliar este tema con recomendaciones específicas para cuidar la vista durante la jornada, puedes leer nuestra guía con consejos para evitar la fatiga visual laboral.

Consejos para cuidar la ergonomía visual

Espalda bien apoyada

Utiliza una silla ergonómica que permita reclinar el respaldo y acompañe la postura natural de la columna.

Silla ajustable

Debe adaptarse a tu cuerpo para evitar presiones incómodas en piernas, espalda o brazos.

Pies firmemente apoyados

Mantenlos sobre el suelo o sobre un reposapiés para mejorar la estabilidad postural.

Cabeza equilibrada

Evita inclinarla demasiado hacia delante o hacia atrás para reducir la tensión cervical.

Brazos cerca del cuerpo

Mantén los brazos relajados y evita elevar los hombros al escribir o utilizar el ratón.

Pantalla a la altura adecuada

Coloca la parte superior del monitor cerca de la línea de visión para trabajar con mayor comodidad.

Cómo evitar la fatiga visual

Para evitar la fatiga visual cuando trabajas muchas horas frente a una pantalla, conviene empezar por revisar la distancia y la posición del monitor. Lo ideal es sentarte a unos 60 centímetros de la pantalla, aproximadamente la longitud de un brazo, y colocarla de forma que puedas mirar ligeramente hacia abajo sin forzar el cuello.

También es importante ajustar la resolución y el tamaño del texto para leer con comodidad, sin tener que acercarte demasiado ni entrecerrar los ojos. Del mismo modo, trabajar con una iluminación de ambiente adecuada ayuda a reducir el contraste entre la pantalla y el entorno, algo especialmente útil si pasas muchas horas frente al ordenador. Evita trabajar a oscuras usando la pantalla como única fuente de luz.

Otro hábito clave es realizar descansos visuales de forma regular. Apartar la mirada de la pantalla durante unos segundos permite relajar la musculatura ocular y reducir la sensación de cansancio. Además, recuerda parpadear con frecuencia, ya que el uso intensivo de dispositivos digitales suele disminuir el parpadeo y puede favorecer la sequedad ocular.

Si notas sequedad o irritación, puedes valorar el uso de lágrimas artificiales, siempre siguiendo las recomendaciones de un profesional si la molestia aparece con frecuencia. En el caso de usar lentes de contacto, evita abusar de ellas durante jornadas largas frente a la pantalla si percibes incomodidad, sequedad o enrojecimiento.

Por último, revisa la altura del monitor para no inclinar el cuello de forma innecesaria. Un soporte puede ayudarte a colocar la pantalla en una posición más cómoda, estable y alineada con tu postura de trabajo.

Si por trabajo pasamos la mayor parte del día frente a un teléfono, una tablet o un ordenador, debemos ser conscientes de los problemas que esto puede causar. Anticiparse y tomar medidas es la mejor forma de minimizar el impacto que esta actividad produce en nuestra salud visual.

No se trata de dejar de usar pantallas, sino de utilizarlas mejor. Ajustar la distancia, revisar la iluminación, descansar la vista y mantener una postura adecuada puede marcar una gran diferencia en el confort diario.

Debemos cuidar nuestros ojos siguiendo los consejos de la ergonomía visual. La vista es un componente biológico fascinante y no se puede reemplazar, por lo que conviene prestarle atención antes de que aparezcan molestias persistentes.

El contacto continuo con dispositivos electrónicos desde edades tempranas ha hecho que cada vez se hable más de salud visual y prevención. Por eso, aplicar hábitos sencillos en el puesto de trabajo es una inversión directa en bienestar, comodidad y rendimiento.