Ejercicios para hacer en la oficina

Practicar ejercicio regularmente es uno de los pilares fundamentales junto a una buena alimentación para tener una vida saludable. Si nos sentimos irritados, distraídos, estresados, o cansados, posiblemente se deba a una falta de ejercicio. O a una pobre alimentación o una combinación de ambas. Además, la salud postural se puede ver resentida cuando pasamos muchas horas sentados, provocando toda una serie de molestias que podremos mejorar con ejercicio.

trabajador haciendo ejercicio en la oficina

En estos tiempos modernos pasamos tanto tiempo en la oficina que a veces descuidamos nuestra salud y la figura. Muchas veces no tenemos tiempo de ir a un gimnasio y no hay fuerzas luego de la jornada laboral. Eso hace que no realicemos ninguna actividad física en nuestro día a día. Si no disponemos de otro momento algunos ejercicios para hacer en la oficina puede ser la solución.

¿Qué alternativas tenemos de ejercicios para hacer en la oficina?

Con un poco de creatividad, preparación y muchas ganas, quemaremos unas cuantas calorías con algunos ejercicios para hacer en la oficina. Así podremos llevar una vida más saludable y recuperar la energía para afrontar el resto de la jornada. Podemos encontrar ejercicios para hacer en la oficina que no necesiten ni de demasiado espacio ni demasiado tiempo.

Alguna oficinas disponen de zonas de gimnasio o incluso de pistas para correr, aunque no suele ser en la mayoría de casos. Si no contamos con más espacio que una pequeña oficina, con una simple alfombra podremos realizar una rutina completa. Esto nos ayudará a tonificar nuestro cuerpo sin llamar la atención de los compañeros de trabajo.

1. Estiramientos de cuello y hombros

Para aliviar la tensión acumulada en el cuello y los hombros, inclina tu cabeza hacia un lado hasta que sientas el estiramiento y mantén la posición durante 10 segundos antes de cambiar al otro lado. También puedes hacer rotaciones lentas con el cuello, moviendo la cabeza en círculos en ambos sentidos. Para los hombros, realiza movimientos circulares hacia adelante y hacia atrás durante 30 segundos. Estos ejercicios son sencillos, pero muy efectivos para relajar los músculos.

2. Ejercicios para muñecas

Las muñecas tienden a sobrecargarse durante largas sesiones de trabajo con el teclado. Una forma de prevenir molestias es rotar tus muñecas en ambos sentidos por unos 15 segundos. También puedes extender un brazo frente a ti y usar la otra mano para empujar suavemente la palma hacia atrás y luego hacia abajo. Mantén cada posición durante unos segundos para un alivio óptimo.

3. Sentadillas con la silla

Si buscas fortalecer las piernas y activar el cuerpo, las sentadillas con la ayuda de la silla son ideales. Ponte frente a la silla con los pies separados al ancho de los hombros. Flexiona las rodillas y baja los glúteos como si fueras a sentarte, pero sin llegar a tocar el asiento. Luego regresa a la posición inicial. Realiza entre 12 y 15 repeticiones.

4. Elevaciones de pantorrillas

Para mejorar la circulación en las piernas, levántate y utiliza el respaldo de tu silla como soporte. Eleva los talones del suelo, sostén la posición durante unos segundos y baja lentamente. Repite este movimiento 15 veces. Es un ejercicio sencillo, pero muy útil para activar los músculos de las pantorrillas.

5. Torsiones de tronco

Si quieres aliviar la tensión en la zona lumbar, siéntate en la silla con la espalda recta y gira el torso hacia un lado, sosteniéndote del respaldo para profundizar el movimiento. Mantén la postura durante 10 segundos y luego gira hacia el lado opuesto. Realiza 5 repeticiones por cada lado.

6. Marcha estacionaria

Activar tu cuerpo sin necesidad de desplazarte es muy fácil. Levántate de tu silla y marcha en tu lugar levantando las rodillas hasta la altura de las caderas. Añade movimiento de brazos para incrementar la intensidad. Haz esto durante 30 segundos y siente cómo mejora tu energía.

7. Relajación ocular

Tus ojos también necesitan descanso, especialmente si pasas muchas horas frente a una pantalla. Cada 20 minutos, aparta la mirada y enfoca algo que esté a una distancia de 6 metros (aproximadamente 20 pies) durante 20 segundos. También puedes cerrar los ojos por unos 10-15 segundos varias veces al día para reducir el cansancio visual.

Consejos adicionales

Recuerda levantarte de tu escritorio al menos una vez por hora y caminar un poco para activar tu cuerpo. Configura recordatorios en tu teléfono o computadora si es necesario. Asegúrate también de sentarte con una postura adecuada y ajustar la altura de tu monitor para evitar tensiones en el cuello y los hombros

Estiramientos, la alternativa rápida de ejercicio en la oficina

Una buena rutina de estiramientos puede aportarnos flexibilidad en todas las partes del cuerpo y relajación muscular. Los estiramientos son un ejercicio para hacer en la oficina básico, si no tienes tiempo para nada más haz esto. Te ayudará en tu concentración y si lo haces regularmente te sentirás mucho mejor.

Solo con 20 minutos diarios podemos notar los cambios. Comienza la rutina con los tobillos. Mueve el tobillo derecho realizando una rotación completa en forma circular y luego procede con el tobillo izquierdo. Eleva los pies y sostente unos breves momentos de puntillas, repite el proceso varias veces.

Ejecuta una sentadilla intentando tocar los tobillos con las manos. Con la cabeza apuntando hacia abajo y permanece unos segundos estirando todo tu cuerpo. Luego vuelve a la posición vertical y con las manos alzadas como si pudieras tocar el techo. Repite este ejercicio varias veces. Con las manos en la cintura, con los pies en posición firme, realiza movimientos circulares con la cadera tanto en sentido izquierdo como derecho.

Estiramientos para hacer en la oficina

Estira los brazos y dibuja círculos pequeños en el aire con el movimiento de las manos. Repítelo hasta que se hagan más y más grandes y sientas presión en los hombros. Mueve la cabeza en círculos hacia la derecha y hacia la izquierda. Puedes colocar las manos en los hombros en la parte donde se acumula la tensión y masaje suavemente mientras haces el ejercicio.

La clave para vivir una vida saludable es practicar ejercicios regularmente. Inclúyelos en tu rutina diaria y dale un giro positivo a tu vida. Y si no tienes tiempo, en la oficina también se puede.