Cómo mantener la postura correcta frente al ordenador

Sea por nuestra trayectoria profesional, por estudios o simplemente por ocio, el ordenador ya forma parte de nuestra vida cotidiana. La llegada de internet ha cambiado la forma en la que trabajamos, aprendemos, nos comunicamos y disfrutamos de nuestro tiempo libre.

La mayoría de estos cambios han sido positivos: han surgido nuevas profesiones, la información está más accesible que nunca y existen nuevas formas de ocio que hace décadas habrían sido impensables.

Aun así, pasar muchas horas sentado frente a una pantalla también puede tener consecuencias físicas. Una mala postura mantenida en el tiempo puede provocar molestias en la espalda, tensión cervical, fatiga visual, sobrecarga en las muñecas o sensación de cansancio general.

Por eso, además de contar con un buen espacio de trabajo, es importante entender qué es la ergonomía en el trabajo y cómo aplicarla en tu día a día de forma sencilla.

Si quieres saber qué posiciones y hábitos debes adoptar al trabajar frente al PC, toma nota de estos 6 consejos para mantener una postura correcta frente al ordenador y prevenir fatiga, lesiones y problemas físicos a largo plazo.

Oficina panorámica con una persona trabajando frente al ordenador
postura correcta ordenador

1. Los pies deben estar apoyados en el suelo

Para empezar a trabajar sentado frente al ordenador, los pies deben quedar completamente apoyados en el suelo. Esta posición ayuda a repartir mejor el peso del cuerpo, mejora la estabilidad y evita que la cadera adopte posturas forzadas.

Asegúrate de que tu silla y tu mesa permiten regular la altura para mantener una postura cómoda. Lo ideal es que las rodillas formen un ángulo aproximado de 90 grados y que los pies no queden colgando ni apoyados solo con la punta.

Si por altura de la mesa, de la silla o por tu complexión no puedes apoyar bien los pies, utiliza un reposapiés. Este accesorio puede ayudarte a mantener una posición más natural y a evitar torsiones innecesarias de cadera.

Espacio libre debajo de un escritorio con zapatos y piernas en posición relajada.

2. Las piernas deben tener espacio suficiente

Uno de los errores más comunes al escoger una mesa de trabajo es fijarse solo en la longitud y no prestar atención a la profundidad o al espacio libre para las piernas.

Esto puede convertirse en un problema. Si la mesa es muy estrecha o tiene obstáculos debajo, tus piernas no tendrán libertad de movimiento. Como consecuencia, es posible que acabes cruzando las piernas, girando la cadera o sentándote demasiado lejos del escritorio.

Para evitarlo, elige una mesa de escritorio con suficiente fondo y espacio inferior libre. Debes poder acercarte al teclado sin encoger los hombros, apoyar los antebrazos con comodidad y mover las piernas sin golpes ni restricciones.

Un puesto de trabajo bien organizado también facilita aplicar otros hábitos posturales. Si quieres profundizar más en este punto, te recomendamos leer esta guía sobre cómo sentarse correctamente en el trabajo.

postura correcta ordenador

3. La espalda debe estar completamente apoyada

Este es uno de los aspectos más importantes al trabajar sentado frente a un ordenador. Para cuidar la espalda, necesitas una silla que permita apoyar el cuerpo correctamente y repartir el peso de forma equilibrada.

Una silla ergonómica o una silla gamer bien regulada puede ayudarte a mantener una posición más saludable durante largas jornadas de trabajo, estudio o juego. Lo importante es que el respaldo acompañe la curvatura natural de la columna y que puedas ajustar la altura para apoyar los pies y colocar los brazos correctamente.

Procura que la silla elegida te permita apoyar totalmente la espalda, sin tener que inclinarte hacia delante ni quedarte sentado en el borde del asiento. Si incluye soporte lumbar ajustable, mejor, porque podrás colocarlo a la altura de la zona baja de la espalda. También puede ser útil contar con reposacabezas si pasas muchas horas frente a la pantalla y notas tensión cervical.

Además de nuestras opciones de mobiliario ergonómico, puedes comparar otros modelos de sillas de oficina para valorar qué características se adaptan mejor a tus necesidades.

Mujer usando teclado ergonómico, con muñecas alineadas, sentado en escritorio bien iluminado, postura relajada.

4. Ten especial cuidado con las muñecas

Las muñecas son una de las zonas que más sufren cuando escribimos durante muchas horas. Una mala posición frente al teclado puede generar tensión, sobrecarga e incluso molestias recurrentes en manos, antebrazos y hombros.

Esto ocurre porque muchas veces mantenemos una postura forzada sin darnos cuenta. Incluso algunos reposamuñecas pueden ser contraproducentes si elevan demasiado la mano o hacen que la muñeca quede doblada durante mucho tiempo.

Lo ideal es que muñeca, antebrazo y teclado estén alineados. Utiliza un teclado que no sea demasiado alto y evita apoyar todo el peso de las manos mientras escribes. Los antebrazos deben quedar relajados, los hombros sueltos y los codos cerca del cuerpo.

También conviene hacer pequeñas pausas para mover los dedos, abrir y cerrar las manos y relajar la zona. Son gestos sencillos, pero ayudan a reducir la acumulación de tensión a lo largo de la jornada.

persona sentada en oficina mirando al frente con pantalla a la vista adecuada

5. Mantén la mirada al frente y la pantalla a una distancia adecuada

La vista es una de las grandes afectadas cuando trabajamos o estudiamos frente al ordenador. La fatiga visual puede aparecer si la pantalla está demasiado cerca, si hay reflejos, si el brillo no es adecuado o si pasamos muchas horas sin apartar la mirada.

Un truco sencillo para colocar bien el monitor es extender el brazo frente a ti. La pantalla debería quedar aproximadamente a esa distancia, sin que tengas que acercarte demasiado ni forzar la vista. Si el monitor toca tu mano o necesitas doblar mucho el brazo, probablemente está demasiado cerca.

También es recomendable mirar de vez en cuando a un punto lejano, parpadear con frecuencia y ajustar el brillo de la pantalla a la iluminación de la estancia. Una buena colocación del monitor no solo ayuda a cuidar la vista, también evita que inclines el cuello o adelantes la cabeza de forma involuntaria.

Si usas lentillas y notas sequedad ocular, puede ser buena idea alternarlas con gafas cuando tengas que pasar muchas horas frente al ordenador.

Persona ajustando la altura de un monitor en un escritorio con herramientas, en un entorno de oficina.

6. Ajusta correctamente la altura del monitor

Las cervicales también sufren cuando trabajamos frente a un ordenador. Este problema es especialmente frecuente en usuarios de portátiles, ya que la pantalla suele quedar demasiado baja y obliga a inclinar el cuello hacia delante.

Para comprobarlo, fíjate en tu postura mientras escribes: si tienes los hombros encorvados, el cuello adelantado o la barbilla demasiado baja, necesitas elevar la pantalla. Lo ideal es que la parte superior del monitor quede aproximadamente a la altura de los ojos o ligeramente por debajo.

Si trabajas con portátil durante muchas horas, puedes usar un soporte elevador y combinarlo con teclado y ratón externos. De esta forma podrás mantener la pantalla a una altura más cómoda sin forzar muñecas ni hombros.

Un pequeño ajuste en la altura del monitor puede marcar una gran diferencia en la postura general. Cuanto menos tengas que inclinarte hacia delante, más fácil será mantener la espalda apoyada y los hombros relajados.

¿Te han sido útiles estos consejos para mantener una postura correcta frente al ordenador? Recuerda que en Sillaoficina365 contamos con una amplia selección de sillas de oficina, sillas gaming y accesorios pensados para ayudarte a trabajar con mayor comodidad.

Cuidar tu postura no depende de un solo elemento, sino de la combinación entre una buena silla, una mesa adecuada, una pantalla bien colocada y hábitos saludables durante la jornada.

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