Brazo monitor articulado con resorte de gas, 1 pantalla
Ajuste ergonómico para una postura más natural
Este práctico brazo articulado te permitirá colocar el monitor exactamente donde te resulte más cómodo para trabajar. La pantalla puede elevarse hasta 45 cm sobre el escritorio y extenderse horizontalmente hasta 49,3 cm, facilitando ajustar la altura, la distancia y el ángulo de visión según cada tarea. Gracias a esta libertad de movimiento, es posible crear un puesto de trabajo más ergonómico, reduciendo la necesidad de adoptar posturas forzadas y mejorando la comodidad durante largas jornadas frente al ordenador.
Movimiento suave con resorte de gas
El mecanismo de resorte de gas permite mover el monitor de forma fluida, precisa y prácticamente sin esfuerzo. Los ajustes de altura, profundidad o posición pueden realizarse en cualquier momento con una sola mano, manteniendo siempre un desplazamiento suave y controlado. Una vez colocada la pantalla en la posición deseada, el sistema la mantiene estable durante el uso. La estructura combina acero y aluminio de alta resistencia con un acabado resistente a los arañazos, garantizando una larga vida útil incluso en entornos de trabajo intensivos.
Compatible con una amplia variedad de monitores
Diseñado para pantallas LED y LCD de 17 a 32 pulgadas, este soporte admite una carga máxima de 9 kg y es compatible con los estándares de montaje VESA 75 × 75 mm y 100 × 100 mm. Esta compatibilidad permite instalar la mayoría de monitores utilizados en oficinas, despachos, puestos de teletrabajo o configuraciones gaming. Su sólida estructura proporciona una sujeción firme y segura, ofreciendo la estabilidad necesaria para trabajar con total confianza.
Escritorio más limpio gracias a la gestión de cables
El brazo incorpora un sistema integrado de organización del cableado que permite ocultar los cables de alimentación, vídeo y datos a lo largo de la estructura. De esta forma, todas las conexiones permanecen recogidas y acompañan el movimiento del monitor sin enredarse ni quedar visibles sobre la mesa. Además de mejorar la estética del puesto de trabajo, sustituir la base tradicional del monitor libera una parte importante de la superficie del escritorio, proporcionando más espacio para el teclado, documentos y otros accesorios de uso diario.